Notes (1)
Small notes about Relationships, Love, Peru, Amazon Basin, Poetry. Iquitos, Selva, jungle and poems
miércoles, 2 de julio de 2025
7 días de amor...
lunes, 30 de septiembre de 2024
Haw Oh Mi lamparín tahuampero ( mi ojo tahuampero)
martes, 6 de agosto de 2024
Una canción, un recuerdo, Iquitos, la niñez.
sábado, 21 de enero de 2023
Abuelita "Conchita"
martes, 9 de agosto de 2022
solo una descripción
lunes, 4 de abril de 2022
Noche de pesca en la Amazonía
La penumbra se acrecentaba con los minutos que lentamente pasaban en el horizonte, a lo lejos se veía la playa con una luces que destellaban tenuemente por la mecha del lamparín, el olor a humedad y algo de electricidad nos decía que la lluvia estaba que se decidía a caer o no... yo sentado en la popa de la inmensa canoa que mi padre manejaba hábilmente, el majestuoso río serpenteaba como algo vivo con sus rápidos ires hacia el mar... con sus remolinos que empezaban dos metros atrás y terminaban como si fuesen una constelación en ebullición. Las figuras fantasmales de los árboles de Lupuna nos daban la seguridad de saber en dónde estábamos, por que nos servían de referencia, que nos diferenciaba un lugar conocido de otro por descubrir.... era verano en la Amazonía del Perú y mi padre y yo estábamos en un momento de pesca, aprovechando los millones de peces que iban a un lugar indeterminado por nosotros que solo nos preocupábamos de verlos y cazarlos con las redes tejidas por nosotros mismos... Era lo que conocemos como "mijano" una verdadera carrera para los peces en su intento de aparearse y desovar cerca a la orilla para iniciar la próxima generación...íntimamente no pensaba en el futuro, por que me bastaban esos años de los últimos en los 60... no sabía que íbamos a dormir en la canoa, no sabía que teníamos que pescar casi toda la noche para agarrar una cantidad suficiente para llegar a casa y todo valga la pena. Tanto así que sentía los peces pasar por debajo de nuestra embarcación en su frenesí instintivo... pasaban y pasaban de todos de tamaños, inmensos para mi corta edad, todos grandes. En medio de mis preguntas mentales quería saber donde continuaba el río, por que me parecía estar en medio de una cosa circular hasta donde alcanzaba mi vista... ya que la orilla del río en la noche casi no se ve, solo está la oscuridad y esa sensación de circunferencia a todo tu alrededor. El grupo de personas eran conocidos en su mayoría, allí estaban mis familiares, amigos de mis padres que veía de vez en cuando, personas de los pueblos aledaños que se conocían de muchos años, casi todos emparentados.... continuará. si, continuará.
sábado, 26 de marzo de 2022
Aquellas increíbles manos ( homenaje la olvidada destreza de mi madre)
- La primera escena que veo, está con esas manos en primer plano, que se mueven ágilmente con la destreza que da la motricidad fina de tanto hacer lo mismo a lo largo del tiempo, ellas llenan mi imaginación al volar al pasado y ver que las mueves con ese ritmo exacto para sobreponerla, una fibra sobre la otra tejiendo ese canasto que se va formando desde la nada con el solo apretar un imaginario círculo con tus pies, en esa posición sentada donde los 4 miembros de tu cuerpo se hacen uno solo para agarrar la fibra del bombonaje, de aquella primitiva palmera que abunda cerca a nuestra casa.
- El emponado o piso de la vivienda está límpida y ordenada o así me lo imagino en ese cuadro ideal que me recuerda a ti. Con muy pocos años sobre mis hombros veo con admiración las cosas que tu haces, las cosas que tejes, las comida que preparas.
- Tus dedos jóvenes todavía, tienen esa belleza que resulta del trabajo habilidoso, tus uñas limpias, a pesar de tener una existencia en el campo como una campesina más, las veo trabajar en este momento que se eterniza en la línea del tiempo.
- Ya tienes un círculo rodeando una especie de estrella cuyas puntas van a los 4 puntos cardinales y te aprestas a hacer un cambio en el diseño para que esa cosa redonda sea la base del canasto que tienes en mente y me sonrío al saber que iremos con papá o algún hermano mayor a coger las naranjas, las taperibas, los zapotes, las manguas o alguna otra fruta y enviarlos a la gran ciudad que es Iquitos, pensando quizás en lo grande, inmenso, especial que será esa ciudad de la que tanto hablan nuestros vecinos y amigos.
- Mientras tu sigues tejiendo el canasto, miro hacia afuera de la casa, hacia el río que fluye como una gran serpiente lentamente moviendo tenuemente todo lo que toca, dejando su rastro de humedad por donde quiera que pasa.... y mi mirada se detiene en el árbol de papaya que está a medio camino entre la casa y el río y veo que se forma su abdomen semi amarillo lo que nos señala que el pájaro paucar, estará dando vueltas para tratar de probar ese dulce que nos ofrece la naturaleza...
- Veo tus nudillos cerrarse, doblarse haciendo un poco de fuerza para entrelazar las últimas fibras de aquella fibra vegetal ya descrita y se que por este instante que tu trabajo casi termina y luego al hacer una pausa levantas la miradas y se cruza un ínfimo instante con la mía, tu hijo que con sus pocos años ( me repito ) abre su mente hacia el mundo y lo primero que encuentra es tu rostro, ... ¡Madre, cómo extraño esos pequeños instantes que me recuerdan tu existencia... ! Espero que en el cielo tengas esa paz y alegría que te devuelva esa sonrisa que recuerdo...






