La primera escena, la importante y la que queda prendida en la memoria es aquella de un
pedazo de camisa tejido en forma de red diminuta que se adhería sobre la piel de los restos.
El cuerpo sin vida del niño era algo mágico, traté de no verlo para sentir su presencia sólo con la imaginación.
Recordar su cuaderno con carátula negra y recordar los dibujos que había en ella.
me transporta a tiempos ya idos.
a llantos de dolor inocente o espero que sea sólo eso, imaginación..por que...
Siento que oir llorar a un niño de dolor es algo avasallador.
Pero al recordar el hoyo en el suelo del cementerio,
al agua que fluía desde las entrañas de la tierra al sentirse manoseado y ahogado por al naturaleza.
ver al familiar que metía las manos y... sacarlo desde su líquido lecho.
Pienso en ambos y creo firmemente en una piedra fundacional.
El niño con su inocencia ya en el cielo
El adulto con sus penas y virtudes por entrar al cielo.
Todos los demás éramos espectadores pasivos.
Sacábamos los cadáveres desde el cementerio que se estaba inundando con una de aquellas crecidas del Río Amazonas, para llevarlos a otro lugar distante donde el agua no llegaría jamás.
El pueblo solo quería que todos los restos de los ya fallecidos, descansasen en paz sin tener que mojarse.
El rugidor río nos daba quéhacer, nos llenaba de agua por todos lados, se llenaba cual pote de "wingo" hasta el borde conocido y las personas que viviamos siempre allí, queríamos llevarle la contraria sacando del cementerio todos los restos y trasladarlos a otro que estaba en una cima elevada...ésa era la idea de todos.
Una vez realizado este proceso, todos se juntaron y llevaron todos los nuevos ataúles al cementerio nuevo, todo acongojados y recogidos sobre si.
Y el grupo....
Era como una punta de espada, en eso recorrer de cúspide que llama al infinito.
caminaban lentamente.
caminaban lentamente.
El grupo de personas era como una punta de espada en forma de V,
Avanzaban lentamente al compaz de un rezo parsimonioso y lamentativo.
todos iban al mismo compás que sus mente en aquel momento les permitía.
Todo alrededor tenía esa escena perenne del acongojamiento
que les permitía aquella situación especial.
Todas las personas eran familiares y amigos originarios del mismo lugar.
llevando sobre sus hombros una urna de madera, transportándolo a su destino final.
Era el mismo niño que estaba siendo transportado a otro lugar para su descanso final.
Más no así para su olvido, sino para empezar su recuerdo constante.
a vivir en la eternidad. con su sonrisa de niño y sus dotes de sabiduría.
Ahora a muchos años desde esa situación...luego de muchas lecciones aprendidas, fórmulas memorizadas, dibujos realizados, no se borra ese cuaderno con carátula negra por el "negro de humo" que tenía dibujos de peces cerros y otras cosas que su imaginación de niño le permitía, a veces pienso que las cosas que hago es simplemente para recordarle y poder decirle " hermano" a la distancia de la imaginación. por que hoy es justo recordarlo con gratitud.