
I
Vagaba
solo en la bruma de la existencia
buscando
respuestas a las variadas inquisiciones
Hasta que
en medio de la duda y el descontento, veo tu rostro asomarse en el
horizonte.
III
Te vi
acompañada de alguien otro, tomado de la mano, sonriente y linda.
acostumbrado
a perder, te vi alejar del lugar y me adentré en mis pensamientos.
Sin saber
que el destino me haría una jugada y ocuparse de mi, de un de repente.
III
Sin
saberlo encaminé mis pasos fuera de la complicada bruma.
y al salir
de esta niebla existencial, encontré ese brillo indescriptible entre visiones.
Era mi
destino, encaminándome hacia el infinito de caminos posibles.
IV
Ver tu
curva sonrisa, entregar su existencia a la casualidad
en medio
de tantos amores
era llegar
al nirvana, al walhala o a lo recóndito del amor y la mente.