Se abre una ventana al frente
al mirar el sol en su explendor
con todos aquellos árboles lejanos, a la distancia.
Con el olor a humedad circundante
envolviéndonos con esa modorra asfixiante
del mediodía en pleno
II
La frágil canoa se desliza separando las aguas en dos y dejando su estela;
siendo llevada al lugar aquél, donde los rayos del sol llegan hasta la superficie del agua
acompañado de un firme remo de mano...
la sonrisa del nativo en el rostro de absoluto placer por el futuro inmediato
y el corazón de la viajera ella late a velocidades increíbles...
III
Será acaso éste; el día en que todo sucedería?
Será este el día en que las dos personas jamás olvidaría?
será el inicio de todas sus vidas sobre el camino inesperado?
que por ser conocido es interminable?
IV
Mientras todo el bosque se cubre así mismo de agua
y el graznar de un ave buscando su compañera
hace competencia con lo que sucede abajo....
Cuando sucede el regreso al recóndito rito de iniciación de la especie
y la naturaleza juega con sus preferidos vástagos
y los hace partícipes de sus insondables planes.
Es el momento exacto del inicio del inolvidable camino que nos conduce al desasosiego

