martes, 3 de enero de 2017

Ella fue la única que tuve.

El olor y sentimiento de la lluvia se resiste a morir
el calor de la selva tropical de Iquitos también
Entre tanto aroma particular el licor rancio se hace presente al frente a mi nariz
caminando por las sencillas calles llenas de arena y greda sin terraplén

El corazón me asusta cuando se pone a palpitar como para iniciar una carrera
eran los tiempos de aprender Inglés a como de lugar
Eran tiempos que tener una moneda en el bolsillo no importaba
siempre y cuando no te detenías a pensar en qué lo puedes gastar.

Con el pantalón apretado al ristre
caminaba con ella al lado, pocas veces tomados de la mano.
Con el pecho que se me salía de la única emoción del día....con el amor desbordando y no querer irme
de aquel lugar ideal, con mi primer amor correspondid, descubriendo aquel exquisito placer humano.

No llegué a California...no llegué a Lima, nunca arrivé a Pucallpa
me quedé en Iquitos, en esta tierra querida, de sol interminable, de este amor inolvidable
que fue la única que tuve...
que se me fue de las manos, como el agua turbia se lleva el sudor y apaga la llama....