Small notes about Relationships, Love, Peru, Amazon Basin, Poetry. Iquitos, Selva, jungle and poems
martes, 9 de agosto de 2022
solo una descripción
Mientras que el agua fluye tan suavemente casi sin declive al borde del inmenso río de color casi marrón, el sol a lo alto se señorea por toda la vasta selva, alcanzando a todos con sus rayos, pequeños remolinos se hacen y deshacen cada vez más rápido, a lo lejos justo casi al medio del río un árbol baja a la par con la corriente mostrando sus raíces al cielo, como reclamando por su destino que es bajar bajar y bajar hasta alcanzar un remanso y allí quedarse por siempre, irse corrompiéndose lentamente hasta convertirse de nuevo en la misma tierra que le dió la vida en ese principio que nadie sabe por qué. Una rama del árbol del caimito se inclina levemente desde la orilla donde está muy bien plantado hacia el río... por alguna razón que sucede siempre se ve una iguana de color verde retozando casi al final de una de las ramas. El tronco del caimito es bastante firme y grueso como para que los niños lo suban y desde allí se tiren al río no sin antes sacar al crespudo animal y dejarlo como veinte metros más hacia la tierra donde empieza unas plantaciones de café bajo el oscuro follaje siempre oscuro por lo frondoso de las decenas de árbustos de café.
El agua tiene esa temperatura contraria a los casi 40 grados del ambiente, quizá unos 20 lo cual lo convierte en una exquisités para los niños que se bañan, juegan, ríen, alzan los brazos, chapucéan y se divierten sanamente jugando entre ellos siempre a la entrada del puerto, que es el lugar donde siempre se dejan las canos o botes de la familia.
Más allá el tronco de Wingo, también no alcanza a ser un árbol, tal como el café.... ambos tienens casi el mismo tamaño, pero el wingo es el temido por los niños, por que con aquellas ramas que son como látigos de cuero, por lo flexible de su estructura sirven como lágito para castigarlos.
La tierra tiene ese olor húmedo de la selva, rodeado de muchas cantidades de agua... es como arena finísima pero de color rojo oscuroa casi llegando al negro.- A unos cuantos metros más allá se ve el tronco de la papaya que se hiergue como desafiando a todos en medio del patio orgullosamente mostrando sus racimos de frutos color verde.. Unas papayas grandes con su forma de lágrimas mágicas que cuando maduran se ponen en principio amarillos en la parte baja y luego un color rosado - rojo diciéndonos que ya tiene todo listo para ser disfrutado, mientras que al frente de ellas, los árboles de mangua son tan altos gruesos e inmensos que llegan a tapar la luz del sol y siempre tienen el lugar como húmedo y lúgrube; incentivando los febriles pensamientos del niño que los mira por el rabillo del ojo y se apresura a pasar por debajo.
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