sábado, 21 de enero de 2023

Abuelita "Conchita"

Mi querido primo Darwin Panduro Ribeiro, no sabes como se me alegró el corazón al saber que tienes una foto de nuestra abuelita "Conchita" (Consolación Yay, viuda de Panduro, como se la conocía oficialmente, según otros registros: Consolación Yay Chota ) acompañada de nuestra prima Jovita (Jovita Panduro Silvano) según mis cuentas matemáticas sería un retrato del año 1970 o cerca, ya sea hacia adelante o solo unos contados años detrás. Lo que me devuelve a los años de nuestra niñez, en la décadas de los 60 y 70 del siglo pasado cuando la teníamos a nuestro lado, en ese pueblo de nuestra profunda y querida Selva peruana, llamada " Oceanía " en ese Río Puinahua, de donde ella fue una hija predilecta... y yo me siento orgulloso...con ese cabello largo, negro brioso, que se peinaba con unas trenzas que se quedaron grabadas en mi memoria... recuerdo su apariencia, su sabiduría loretana para hacer las cosas, su familia numerosa (nuestra familia) su peculiar acento mezclada con su dulce voz en sus últimos años, lo que se repitió en parte en su hija Rosa Luisa Panduro Yay, mi querida madre... Recuerdo siempre cuando alguna vez quería yo pescar pero por alguna razón solo tenía un hilo muy enrollado, y el anzuelo separados. el hilo estaba retorcido, "un bollo entrelazado infinito" que para mis pocos años no servía para nada...Ella lo agarró en sus manos y con una paciencia infinita, pausadamente y con determinación, empezó a trabajar para después de un largo tiempo. me entregó un hilo listo con el anzuelo amarrado presto para poder pescar... creo que por eso la (su) paciencia y la (su) diligencia, son cosas que admiro desde ese día y es algo que: aparte de nuestra existencia claramente se la debemos a ella... Virtudes ambas que vivió y usó con mucho éxito para acompañar y sobrevivir al abuelo Teófilo Panduro Ruíz que según relatos, recuerdos, registros y demases fue un personaje complejo que solo respondió a las vicisitudes de su tiempo en los inicios del siglo 20 con la explotación del caucho, los negocios, la agricultura, la crianza de una numerosa familia... para finalizar; vaya este homenaje a destiempo, que me enseñó y creo que a todos nosotros cosas que hasta ahora recordamos. Solo me queda decir que si las religiones occidentales y las creencias ancestrales de nuestros antepasados selváticos están correctas, espero que su alma, su espíritu descanse de aquella vida muy agitada que tuvo y como corolario final nos sonría desde dondequiera que se encuentre.