lunes, 26 de enero de 2009

El imparable paso del tiempo

I
Es un nuevo año el que me caza en medio de la nada
me defiendo diciendo que todo es relativo
Pretendo detenerlo en seco, como inusual paliativo
queriendo tontamente detenerlo allí en mi ensenada.
II
Siento ya lejanos los días sentado al río
lejanos las tardes conversando con los amigos frente al pozo de agua
Muy atrás las pichangas de fútbol a lo largo de la plaza,
arcaico las peleas por un gol ganado bajo el árbol de mangua.
III
No tan lejos el helados inviernos de junio con sabor a frío
no hace poco pensaba en mi primera y única canoa
Lleno hasta el borde como si fuera una barcaza
con estas deliciosas vainas de pura guaba
IV
Es cercano el nacimiento de los hijos
muy arcano el incesante aprender
Muy cerca entender los destinos recorridos
Antojadizo el primer día en Iquitos
V
Completamente presente el hambre físico...del medio día
ahogante la sensación de espera
otro periodo perdido...que tontería

Jamás seguro el engañoso futuro..no hay mejoría
como cizaña se revela la fe entera
para simplemente decir.....solo quiero un poco de alegría!!







1 comentario:

Anónimo dijo...

Hola Charapa!!.
Bonito poema. Lo único que tengo que decirte que es lo único que pasa por nosotros y no podemos parar de ninguna forma, el tiempo.
Ay que rápido se va ya para nosotros...Aprovechemoslo...
Es quiero, tiempo pero lento...
Besos