Iniciándome en los intrincados caminos de las relaciones humanas
llegué a verte en medio de la bruma.
Eras como una fruta madura a punto de caer al fértil suelo
espearando por alguien a que, en un instante fortuito reparara en ti.
Tus pies cubiertos por aquellos zapatos de colores y apariencias mundanas
tus lindas piernas que se elevaban hacia el cielo, como un tina con espuma
enfundada en miles de pensamientos, cientos de mundos, todos sin consuelo
Supe en ese loco instante que te iba a querer por el resto de mis días
Es increíble pero hasta ahora...
con tu vestido rojo evocando mi buena fortuna en el amor
Te veo por siempre en mis sueños
inclusive en aquellos donde mi lado bueno está en eterna duda.
Me acompañas siempre en esos domingos de soledad y paz
cierto...te veo siempre en mis más oscuros y recónditos momentos...
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