y tu boca intenta besarme en la comisura de la boca.
Le palpo como si fuera un montículo de algodón en la pradera
y siento tu aliento al lado de mi frente.
Agarro todo con ambas pecadoras manos
y mi corazón se sale de su estrecha cavidad.
Quiere hacerte partícipe de su exaltación.
Sin saber que todo eso se replica en tu propio cuerpo
Y nos hace llevar la vida a un momento inolvidable, exitante y borroso
de donde no queremos salir, esperando que nos succione con su inmensidad
y nos convierta en algo fortuito con desesperación
como un barco descubridor de nuevos mundos sin tocar ningún puerto.
No quiero que este momento temine, quiero mantenerme en esta eternidad
Que tu te conviertas en un río vital y yo al lado fuerte como una roca;
agarrados de la mano... en un abrazo unidos al fin tras una larga espera
en esta sublime e inolvidabe noche que arremete
...y tu frágil voz me llama en medio de la oscuridad...

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