lunes, 18 de mayo de 2015

Ducha compartida

Su sinuoso cuerpo servía de roca a las gotas de agua que caían raudos
Su sonrisa llenaba el día.
y al tenerla cerca, era como estar a un paso de entrar al paraíso.
Sus movimientos eran como un juego cómplice, que se movían al compás del agua que recibía...
y sus palabras en ese instantes cayeron como lenguas de fuego sobre un peñasco frío.

aouch!!!

La noche se ofreció de cómplice, pero el tempo no estaba para lo crudo.
era solo un instante sublime, irrepetible como la sana alegría.
El novel deseo se mostraba en toda su existencia, pero primó todo lo indeciso.
y... repentinamente,   se fue para siempre!!!...aquel instante de magia.
Hasta hoy, que volví a escuchar aquella burda canción que la trajo del olvido.

hmmmm...

Ella aún me tiene loco, aún me despierta esos escondidos deseos.
Sigue latente en el recuerdo perdido, aquel cuerpo maravilloso que latía,
con inusitada fuerza entre mis brazos, sin ningún compromiso.
Con lo que volvía loco a todo aquel que la veía....
que al perderse para siempre...aún me produce nostalgia y escalofrío.





No hay comentarios: