Me hiciste sentir el paraíso,
en aquella mañana de verano.
Nuestro nido era humilde por donde lo mirabas,
pero lleno de amor y pasión que se sentía sobre la piel....
Cuando el alma lloraba de alegría
con la lágrimas escurriéndose por la mejilla;
mucho más dulces que salados.
Jamás volví a sentir aquella sensación de compañía
y eso que la vida a tenido un largo trayecto.
Sentí como si un río de vida corría por ambas orillas
uniéndonos en una historia común, tan simple y fiel...
lo que se convirtió en una eterna agonía.
que no se borra en un solo día, ni con la compañía de estas 2 cajetillas
que saben más a néctar que a algo viciado...
Small notes about Relationships, Love, Peru, Amazon Basin, Poetry. Iquitos, Selva, jungle and poems
martes, 14 de julio de 2015
lunes, 6 de julio de 2015
Inolvidable
Me diste aquella inolvidable noche
en ese, ahora inexistente hotel.
Fue un cuento de hadas con un final feliz.
donde la lluvia no se presentó..
pero.... cómo lo extrañé, es más, deseaba que existiera
y que se acordara de nosotros
para acurrucarnos en su nombre.
Te recuerdo siempre, siempre al rayar la medianoche
Te recuerdo al mirar el arbusto ese, de diminutas flores blancas, un conjunto grande como un mantel
que se extendía como un verde tapiz.
Donde por última vez, te besé, te abracé y mi corazón raudamente palpitó.
Donde la cruda realidad, nos envolvió con su tenue traje de agorera
Y sus caminos bruscos, suaves y divergentes nos golpeaba el rostro
para separar nuestras vidas y por siempre, simplemente esfumarse....
en ese, ahora inexistente hotel.
Fue un cuento de hadas con un final feliz.
donde la lluvia no se presentó..
pero.... cómo lo extrañé, es más, deseaba que existiera
y que se acordara de nosotros
para acurrucarnos en su nombre.
Te recuerdo siempre, siempre al rayar la medianoche
Te recuerdo al mirar el arbusto ese, de diminutas flores blancas, un conjunto grande como un mantel
que se extendía como un verde tapiz.
Donde por última vez, te besé, te abracé y mi corazón raudamente palpitó.
Donde la cruda realidad, nos envolvió con su tenue traje de agorera
Y sus caminos bruscos, suaves y divergentes nos golpeaba el rostro
para separar nuestras vidas y por siempre, simplemente esfumarse....
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