miércoles, 17 de agosto de 2016

El Fértil Río; el pudoroso despertar.

El río se dividía en una parte poco glamorosa de la selva....se apartaba de su predecible camino y hacía nacer un brazo extra como queriendo abarcar toda la planicie de la selva misma....mientras que remolinos pequeños se hacían en un costado de su cauce, como diciendo que está vivo. Mientras yo caminaba en medio del sol abrazador en medio de la mañana que se perdía en el zenit del cielo, tratando de no pensar en el barro con olor a gramalote podrido que se pegaba entre los dedos del pie.
Mi anzuelo amarrado a una barandilla muy delgada, resistente y elástica iba sobre mi hombro, al mismo tiempo que mis vivaces ojos oteaban el horizonte buscando un lugar solitario para pescar y conseguirme un par de cahuaras o cunchis o a lo mejor un par de palometas...para el almuerzo en casa. Iba tan metido en mis pensamientos que no me di cuenta que llegaba a la parte poblada del pueblo, donde detrás de unos arbustos de "pájaro bobo" se encontraba un camino que venía desde la casa de uno nuestros vecinos...
Grande sería mi sorpresa al ver a la niña bañándose completamente desnuda sobre la vieja canoa que hacía de muelle fijo, amarrado a la gruesa cañabrava que estaba prendida en la orilla. Ver por primera vez aquel cuerpo femenino completamente desnudo fue una cosa avasalladora...no supe que hacer, y solo me di cuenta que mentalmente caminaba al revez...con pasos sigilosos para no hacer ruido y tratar de largarme lo más pronto de allí. Pero como mi curiosidad era más grande que mi miedo...solo me quedé parado de una pieza admirando el paisaje natural que tenía al frente...solo recuerdo que ella miró hacia donde yo estaba y sonrió, con esa sonrisa que queda grabada en el alma, con esa imagen que no le he podido borrar nunca más y que fue como un cuadro ideal de alguien que no existe...Con los años la perdí de vista, ambos jamás dijimos nada de la escena; nunca!!...a pesar de seguir viéndola por varios años más. Pero ambos en nuestros corazones, mentes y fantasías...tenemos ese recuerdo acuñado en lo más profundo de nuestros corazones...de la única mota que pesqué ese día, simplemente no me acuerdo.



No hay comentarios: