El tambor o manguaré selvático estaba en medio de la inmensa sala, lo había imaginado de otra manera, había leído sobre él en las afiebradas notas de algún viajero, de esos que se adentraban al interior de la selva peruana y que por alguna razón, terminaban viendo y a veces tocando aquel instrumento que era una de las atracciones de ese mundo que está desapareciendo lentamente como el gran Río Amazonas recorre una plana curva haciendo su giro en su eterna vía para llegar al mar.
Luego de las enseñanzas y el aprendizaje de rigor para tratar de ser un Guía de Turistas....me tocó ir llevando a un grupo de extranjeros a visitar a ese pueblo que se orgullece de mostrar sus bailes típicos a cualquiera que lo quiera ver o lo pueda pagar..el show turístico era uno normal que nuestros nativos lo habían realizado una y mil veces, a propósito, lo siguen haciendo y me imagino que con las mismas ganas de aquella vez..hace ya muchos años....No puedo olvidar esos cuerpos ágiles, esa comparsa al danzar a lo largo de un tronco de árbol para asemejar una gran serpiente que emergía de entre medio de la imaginación y que se volvía a veces un poco enajenante al compás de los gritos de la decena de personas entre ancianos, hombres, jóvenes y niños...creo que en el fondo de mi mente y mi propia historia me transportaban a un mundo aparte, por la compenetración de esos sonidos que al final eran como algo profundo, raro y monótomo sonido que se pegaba a lo profundo de la memoria primordial, aquella que se hereda de nuestros antepasados....Entonces para termina; por qué no retomar de nuevo el motivo de estos párrafos...en medio de la construcción que servía para hacer el show estaba el tambor aquél que descansaba en medio de dos amarras de cuerdas...mi mente solo miró fijamente y sin darme cuenta, estaba al frente de ella con las macetas en alto tocando lo que mis fibras ancestrales me incitaban a hacer....
Ya ahora, en medio de la agitada vida de una ciudad cosmopolita...mis manos hacen el mismo movimeinto al tocar las teclas de este teclado negro como el color de la mitad inferior sin pintar de aquel tambor que me transportó alguna vez al interior de algo que ni yo mismo comprendí....





