martes, 28 de marzo de 2017

Chacarero en el Río Ucayali.

Es temprano en la mañana en el Río Ucayali....en medio del llamado verano, cuando el turbio río se queda con poca agua y los bancos de arena aparecen por doquier...la canoa hecha de un árbol de cedro se desliza río arriba hasta llegar a los más fértiles bancos y vueltas del poderoso río....el lleva la botella de aceite de comer, esta vez lleno de los frejoles debajo de la banca del popero. Va con la esperanza y la certeza de tener una buena cosecha antes que el río se llene de su caudal de nuevo... El sol quema por sobre las cabezas de las tres personas que en silencio viajan al lugar ya escogido para sembrar la semilla guardada por un año entero....
El río se deja conquistar con ese correr parsimonioso que tiene...permite que la familia llegue a destino y empiece a trabajar.
Ella baja de la canoa ayudada por el niño que le tiende la mano, mientras el padre amarra la amplia canoa a una quiruma natural de la rama del árbol cuyo cadáver está varado a la orilla de la playa...un árbol que en el invierno anterior cayó al agua con el cambio de fuerza con que los remolinos en esa época del año se manifiestan.
Tiene una falda larga, pomposa, que cubre casi toda la mitad de su anatomía y que al agacharse para retirar la olla de pango para el almuerzo la cubre completamente...hasta los pies. Saca cuentas del tiempo que queda del día para hacer su propio recorrido...ya sea guardando las ollas con el almuerzo en el pequeño tambo a orillas del barranco o sembrando el frejól en la húmeda y tibia arena, preparando calentar la comida, cuidando al niño casi adolescente, lavando los platos sucios en la orilla del río, volviendo a sembrar las semillas y ayudando a recoger todo para volver a casa.
El niño con esos ojos grandes, curiosos y soñadores va recorriendo con la mirada todo lo que está a su alrededor y piensa en un momento solamente en jugar...esos juegos inventados por el mismo, de hacer grandes desviaciones de aguas, ríos imaginarios, cubierto a lo largo y ancho con árboles que flotan en el medio o cientos de ellos que le sirven como cicatrices que crecen en la orilla y que le sirven como límites....juega con su imaginación de ver cientos de peces vivos que recorren todo...hacia abajo o hacia arriba de la corriente, de esas que se afanan de llegar al mar.
Mientras que el padre, va pensando en sembrar, en trabajar, en cuidar a su familia, en venir a sacar las malezas y por último en cosechar y enviarlo a la gran ciudad para su venta....quizás después lo anotará en ese pequeño cuaderno que le gusta revisar cada noche a la luz del lamparín a querosen que le da poca pero suficiente luz...revisa sus números, revisa sus cálculos y sueña con tener junta a su familia, junto a sus animales, junto a su selva querida de donde nunca quiere salir...pensando en tener un magro contacto con la gran civilización por medio de la lancha ( o barco) que tiene que pasar por allí mismo...al frente de la playa donde está parado ya listo para poner el primer trío de semillas en el hoyo hecho por su mujer en esta calurosa mañana donde el astro sol ya empieza a llegar a su cenit....

Cuán lejos se encuentra esta escena, cuán lejos se siente lo verdaderamente importante en la vida, cuán lejos el pensamiento puro vuela en el tiempo...es hora de volver a recorrerlo con este pequeño conjunto de palabras, que nos permiten volver a vivirlos...


domingo, 26 de marzo de 2017

No te dejo ir

Vida...la vida es una cosa inmensa, grande
de esas que te dejan recorriendo caminos generalmente inesperados
que solo se dan para ti...con mucha devoción...

Donde dices y haces muchas cosas....pero sabes que muchas veces no es suficiente
donde a veces te ríes, ríes y ríes tanto...que algunos se convierten en llantos.
que no sabes donde meterlos, cuando estás en medio de una conversación,,,

Si no estás con ella, no sabes como continuar, no sabes
Solo sentiste que de repente ella ya no respondía, simplemente se perdió
No quieres aceptarlo...pero el tiempo sigue pasando y todo el amor se acabó...

Solo queda...un lindo recuerdo de aquellos días, donde empezaste a amarle
Cuando su aliento sentir, era como sentir el arte frente a tus ojos
Salir de la reinante oscuridad y encontrar esa luz..
aquella que con el tiempo, inexorable....lentamente se te va borrando...

Es por eso y por siempre no la dejo ir.
y en la soledad de la noche digo: "Me aferro a ti."
"me desespero."





domingo, 19 de marzo de 2017

Esperando el barco. Esperando la lancha.

El ruido se siente desde hace 15 minutos, el sonido es peculiar. Se sabe que solo es originado en un barco o lancha que se va acercando al pueblo. Los insectos lo saben y por un momento se callan al unísono como dando permiso a que el ruido tome su lugar reinante. Es una mañana que ya empieza a calentar como a las 10 de la plena mañana haciendo que el recodo del río, allí mismo donde la curva empieza a aparecer o desaparecer, según se vea...dando su silueta las hojas de retama que mecen sus amarillas flores....y la cañabrava se hiergue un tanto doblada hacia adelante como buscando un rayo de sol que la libere de la oscuridad del bosque. Al fondo se ve los arbustos que buscan el agua y siempre lo encuentran primero como el árbol de shimbillo, aquél donde se posaba una garza blanca hasta hace poco..La lancha hace su aparición...pintada de un blanco casi total con manchas blancas, especialmente el mástil que más parecía una cruz...donde una raída bandera flameaba como diciendo..." aquí venimos"....
La exaltación en el caserío sube y casi todos van a al puerto como ha recibirla...como a esperar algo que nunca va a llegar...solamente a mirarlo...
El ruido del motor a petróleo se va apagando lentamente mientras se acerca sigzagueando, hacia adelante, al costado, hacia atrás..para finalmente poner la plancha inmensa de madera que viene como el brazo de una guitarra con gradas cada 30 centímetros... Los pasajeros vestidos con sus mejores ropas enpiezan a bajar con ese aire de alegría y orgullo de saber que llegan desde la capital al pueblo que los vió nacer...y ella, ella no llega por esta vez..seguro que vendrá la próxima..aunque eso es parte de otro relato.  mientras tanto a seguir soñando con su regreso, a seguir esperando la lancha..otra vez, hasta el fin de los tiempos
.

viernes, 10 de marzo de 2017

Por una mujer






Que una lágrima se deslice por ese pómulo saliente, típico de las personas que se originan en la Amazonía, no quiere decir mucho, pero traerlo al presente es una obligación que se hace palpable desde que la yema de los dedos se mueven solos, acaso preparándose por el exquisito placer de escribir sobre cosas que ya, al escuchar la canción del video se hace un vacío en el alma. Un vacío difícil de llenar, como volver a vivir esos giros. esas escenas que se fueron hace muchísimos años atrás...veo a mis hermanas jovencísimas reir a carcajadas en el inicio de sus juveniles vidas..sin el peso de los años actuales representadas en la faz de su apariencia. La cantante Ima Sumac me deleita con esa voz indescifrable, con eso tonos un tanto atonales....pero de cuidado recorrer propio. No sabía que ella existía hasta que un día vagando solo por los caminos de Santiago en aquellos días de juventud exento de un trabajo remunerado decente, atraído por las bibliotecas de la ciudad....que me acogían y todavía lo hacen, en en su seno...pero hago el salto imaginario, al escuchar que en la canción alguien se muere de amor...instando a un hombre simplemente a llorar...recuerdo los días en Iquitos cuando a la hora de almuerzo la música criolla se sentaba a reinar en la familia...escuchaba esta canción y a su vez me transportaba a mi caserío original...al caminar descalzo por el camino principal, ese que está frente al Río, ese que permite que las casas de todos las familias se sitúen a lo largo cual fila de delfines que saltan sobre sí en alguna indescifrable clase de rito que solo ellos entienden....pisar con mis pies descalzos la greda húmeda luego de la repentina lluvia que azotó esta parte del mundo..que le hace mojarse solamente sin cambiar un ápice la temperatura....pisar y patear las hojas de gramalote que crecían cerca al puerto de la casa familiar...se me vienen a la mente aunque no lo quiera los primeros pasos que nos acercan al amor,..aquel que se sueña al remar sobre la canoa zurcando las rápidas aguas del río en tiempo de creciente...aquel sentimiento grato que despierta al mirar la rama de ese árbol donde ella se arrimó la semana pasada....en fin es un enroque extraño, escuchar la voz de la cantante Ima Sumac, recordar almuerzos ya pasados en familia y verse rodeado de selva en los primeros años de esta existencia...y solo saborear que algún día sin saberlo...lloraste por primera vez, por el amor representado por una mujer..


miércoles, 8 de marzo de 2017

Continuación..

No importa la distancia ni el tiempo....., jamás diciendo que es una frase sacada de algún ensayo científico, es una realidad. Ojeando las hojas que Internet nos ofrece, nos encontramos con una foto de esa por ahora, mujer bella, de esbelta figura, esos labios carnosos como siempre...como un atrayente veneno esperando a ser bebido o a lo menos probado fugazmente. Está en la plenitud de su existencia, su figura se destaca ente todas aquellas que la acompañan...

Media noche y al hotelucho de mala muerte.... llega una llamada de una linda mujer que ya estamos esperando una respuesta positiva, con una mirada cómplice entre el muchacho que hace el aseo y el guardia que cuida de la seguridad, todo eso como un preámbulo que sella la venida de ella, que practica el oficio más antiguo del mundo...digo más antiguo sin imaginarme las circunstancias de vivir al borde del equilibrio. Los personajes nuestros solo se remiten a lo que equivocadamente piensan, les toca, les toca en placer esta sublime fecha.

Afuera, la algarabía de la noche rodea a más de una persona, los sones musicales se confunden con el trinar de los grillos en aquella clara noche tropical..la fecha es un día cualquiera de Marzo y el mundo gira en torno a un tema tan antiguo también. como es el amor. Solo que a veces me pregunto...¿Existirá el amor pagado? aquel que se siente por un instante, aquel que te hace olvidar todo a tu alrededor y por un momento te transporta a los remotos y recónditos caminos del trance?

Si nos ponemos a pensar quedamente en aquella precisa mirada al interior de los ojos de ella y ver en lo profundo del alma que ambas te están dando amor, aunque te den una sonrisa de mentira...en serio siento que ese acto es la paradoja máxima.

Era una etapa de nuestras vidas...de todos nosotros, me siento complacido al verla en el mundo virtual convertida en ella misma, en esa persona inalcanzable, en esa persona un tanto lejana que aquella fría noche de comienzos de año..nos brindó el relajo y trance sutil, hasta llegar al firmamento...que solo ahora nos damos cuenta era solamente una eterna aceptación de amor...una eterna continuación.