El año 1972 empecé a estudiar en el colegio M.O.R.B. de Iquitos y al egresar el año 1980 era un adolescente lleno de sueños como todos los de mi tiempo...casi niños que emigran de la chacra o del interior de la selva ( en este caso era el pueblo de Oceanía en la orilla del Río Puinahua, un brazo del Río Ucayali al interior de la selva peruana) y sobrevive en la inmensa ciudad... con 18 años cumplidos con unas ganas de aprender Inglés para convertirme en un Guía de Turistas que era mi sueño...viendo como algunos de mis amigos tenían discos para aprender ese idioma y algo egoistas, al no querer prestármelos para estudiar, pero al paso del tiempo los entendí sin drama. Es allí donde entra en la realización de mis sueños mi hermana mayor llamada Justa Enith junto a su esposo y un tanto mi madre... quienes con mucho esfuerzo económico hacen posible que yo estudie en una pequeña academia de Idiomas llamada Amauta en Iquitos... y eso fue el inicio de todo, de mucho más entusiasmo por querer adquirir conocimientos que estaban casi al alcance, solo necesitaba un empujoncito para continuar por mi cuenta. Mientras tanto seguía trabajando primero como lustrabotas o lustrín y luego como vendedor ambulante en el populoso "Mercado de Belén" a veces en el "Mercado Modelo". Sonrío al recordar todo eso, donde uno aprende los códigos de la calle, del modo de pensar del habitante de ciudad que vive prácticamente en la calle, de los correteos del famoso "celador municipal " apodado o llamado "Timoshenko" y aprende cosas que nos sirven de por vida, como por ejemplo ganarse los centavos a costa del sudor, la inteligencia, el comercio, el intercambio, las oportunidades y todas esas cosas... en fin, no pretendo incentivar a la lectura con este pequeño párrafo, ni despertar algo de lástima o una pizca de atención, solo recordar el año 1980 como algo especial... lo que me dice que casi al génesis de las fiestas de fin de año, desearles a todos los familiares que a estas alturas de la vida es bastante diversa, a mis amigos, a mis compañeros de estudios de ese año y demases ( muchas personas que han influido en mi vida); una alegre natividad y un próspero nuevo año.
Small notes about Relationships, Love, Peru, Amazon Basin, Poetry. Iquitos, Selva, jungle and poems
martes, 1 de febrero de 2022
Hoy estoy pensando en un día perdido en el registro de mi memoria, cuando ya ha pasado más de un mes de las fechas de fin de año, momentos en que la navidad se toma por completo los días previos a su celebración, agarro un par de monedas de mi raído bolsillo que me gusta y me consigo un pan de pascua, panetón o pan dulce, como quieran llamarlo, llego a casa a refugiarme del mundo y con una taza de té de naranja casi sin azúcar, luego de cortar un pedazo del susodicho alimento, lo saboreo desde el fondo de mis recuerdos. Sin darme cuenta levanto la mano a la altura de la vista y veo los dos puntos especiales de color rojo y verde peculiares de este tipo de potaje... ya es casi una migaja y me detengo un momento.
Como un viejo casette metido en un "Walkman", de los años 1970 algo en mi retrocede desde este preciso instante, rebobinando los instantes vividos y me transporta a Iquitos, a esa época perdida de los últimos años de mi niñez... y mágicamente veo el mismo pedazo de pan en mi mano que lo primero que resalta es no tener ninguna arruga que en propiedad nos entregan los años.- Veo una caja con adornos de navidad en forma de "S" hechos de plumavit blanco, cientos de ellos para aparentar la nieve en medio de ese calor reinante de los meses de diciembre en la selva del Perú... el panetón ya a sido saboreado y tiene el mismo gusto, el mismo olor, la misma consistencia, traído por mi hermano mayor cuando volvía a casa del servicio miliar en la Marina de Guerra... Mis hermanas mayores con sus bellas apariencias que da la adolescencia caminando al rededor de aquel espacio íntimo y pequeño que era nuestra casa flotante cerca al puerto del Barrio de Belén, cerca al Río Itaya, rodeado de otras casas iguales, botes y canoas que pasan y repasan en el espacio que en época de verano es una cancha de fútbol...observo un estante pegado a la pared con un par de mis cuadernos pintados con algún garabato que terminaría en un dibujo sin importancia... el lugar es exótico y sus alrededores son únicos, ya que todavía mantiene su atractivo según algunas fotos del satélite. Veo a mi madre todavía joven con alguno de mis hermanos menores en alguna parte. La imagen se diluye mágicamente y me confronta con la pared actual pintada de color crema que se contrarresta con el recuerdo de la pintura azul de mi recuerdo anterior y me devuelve al pequeño resto del alimento que miro con una sonrisa. Reitero... el sabor es el mismo, el olor también, la consistencia la misma y agradezco a la vida por darme estos instantes de recuerdo que me alegra el alma