sábado, 30 de agosto de 2014

Aromas fugases

Extraño el olor de la lluvia al caer sobre la tierra ya calurosa y húmeda.
sentir el perfume que despiden las orquídeas sentadas sobre los árboles centenarios
El suave correr de las aguas rozando levemente la orilla de la melosa arcilla
inclusive la molesta sensación de humedad al rozar el cuerpo todas las hiervas cerca al camino.

Extraño el verso apagado de los sonidos nocturnos en medio de oscuridad
siento que me falta mirar hacia arriba por sobre los troncos de los árboles y ver el sol por entre las hojas.
No siento el fétido olor de las hongos al nacer detrás de las lluvias.
¿Estaré buscando un pretexto para volver a la naturaleza y relajarme por completo?

Quiero ver un pájaro común y corriente trinar a la distancia
Espero seguir botando piedras planas por encima del agua y esperar a que no se hunda..
Cómo extraño esa sonrisa de ella mirando por la baranda de su casa....
Será que los años me van ganando lentamente...?

El acre gas de la madera al podrirse lentamente me transporta a mi origen
cuando los vapores de la mañana me decían que era hora de trabajar
y al caer la tarde lo pesado de la penumbra significaba un café caliente sobre la mesa.
Siento nostalgia por los bulliciosos grupos de turistas visitando la inmensidad de la selva.
¿So será que mi mente me está jugando una broma y me hace retroceder microsegundos ya vividos?



viernes, 29 de agosto de 2014

Jamás; mientras te tenga a mi lado.

Las aguas pasaban y pasaban frente a mi vista.
En un infinito destino hacia abajo, a la hendidura que produce el mar.
Con el fuerte sol cayendo sobre mis espaldas.
Viendo las hojas de retama moverse al compás del fuerte viento.

Extasiado miraba el rubio color de su turbiedad sin malicia
pensando en ir a ver algunas mullacas de su propia planta y caminar
mi raida camisa estaba fresca por el viento a su pasada
La vida me sonreía, me dejaba estar en ese día somnoliento.

En su parquedad mis padres decían: "No te muevas mucho", que significaba
"No te alejes mucho al caminar"
palabras precisas, de mucho amor cargadas
cuidando a este niño, que significaba mucho agotamiento.

Ahora que tu mente no se acuerda de instante alguno, todo perdido en la distancia
Con tu frágil cuerpo alquilado a la entera vida. El horizonte te veo observar
con una faz desencajada
No te olvido, jamás; mientras te tenga a mi lado.




miércoles, 6 de agosto de 2014

....Y el sol caía fuertemente sobre todos nosotros.

Sentado frente a la orilla del banco de arena pura, de color café claro, los pies se llenaban de barro que se acrecentaba en la misma frontera entre el agua y los pequeñísimos granos, meciendose en una sola dirección. ( río abajo)
La solidez del cuerpo de agua que pasa al frente de él, le atrae de una forma inexplicable, con ese tenue torrente voluminoso que se lleva todo, el niño veía las plantas acuáticas pasar a lo largo y pensaba que en algún lugar lejano, allá donde las aguas llegaban a destino, si es que tenían alguno, todo iba a parar sin imaginarse siquiera que lo que ahora va hacia abajo otro día tiende a regresar de una u otra forma. Los padres estaban cosechando el chiclayo ( especie de legumbre, poroto o frejol) unos metros más allá, con la cabeza cubierta para disminuir el efecto de los rayos solares a media mañana. El niño veía con esos enormes ojos almendrados todo lo que a su alrededor sucedía llenándose de datos, conocimientos o simplemente sonriendo para si.- Veía como el grillo levantaba las patas y los hacía sonar en respuesta a otro que estaba a unas matas más allá...quizás en respuesta a un previo llamado..era increíble que hasta los insectos se visten de verde para convivir en este inmenso mundo llamado Amazonía...no importa en qué país estabas siempre es casi el mismo panorama. Verde por doquie, verde en la cima de los árbole, en el medio de ellos, verde en el piso, verde bajo el agua...a veces pensaba que el también era verde y sonreía.
Al lado en la verdadera orilla del río que se manifiesta en los meses de invierno. ( Cuando el río Amazonas aumenta de caudal) no le gustaba jugar por que las cortantes hojas de la "Cañabrava" hacían que acercase a ellas era más bien para ganarles la batalla y cortarlas para hacer o usarlas en algo, no para tocarlas o jugar con ellas.- Era como para decirnos que si quieres que te sirva tienes que conseguirme. Pero eso también tenía su atractivo para el novel niño que se empecinaba a conocer todo lo que su curiosidad quisiera retarle, le gustaba que esa planta producía una inmensa flor que era como una inmensa bandera de esas que se ponían para las fiestas de independencia y que nos gustaba ver flamear. El tallo mismo de la flor era cortada por él, para hacer junto a su padre unas rudimentarias flechas que servían para pescar, pero más que pescar lo que le agradaba era hacer una propia, luego de ver cómo su padre fabricaba una. Entonces al estar sentado a la orilla de la pequeña playa de arena viendo a sus padres cosechar el fruto de su trabajo, el solo atinaba a mirar al rededor buscando soluciones a retos imaginarios, quizás buscando en mundos distantes respuestas concretas a tanta curiosidad reinante...en ese mismo instante al medio día, cuando el calor agobia y el hambre hace su aparición los juegos llegaban a su fin y el se dirigía a buscar algo de comer sacando de una olla que yacía en medio de la canoa....era pescado pango, salado con plátano inguiri..un "delikatessen" popular, mientras tanto....el sol caía fuertemente sobre todos nosotros.