viernes, 29 de agosto de 2014

Jamás; mientras te tenga a mi lado.

Las aguas pasaban y pasaban frente a mi vista.
En un infinito destino hacia abajo, a la hendidura que produce el mar.
Con el fuerte sol cayendo sobre mis espaldas.
Viendo las hojas de retama moverse al compás del fuerte viento.

Extasiado miraba el rubio color de su turbiedad sin malicia
pensando en ir a ver algunas mullacas de su propia planta y caminar
mi raida camisa estaba fresca por el viento a su pasada
La vida me sonreía, me dejaba estar en ese día somnoliento.

En su parquedad mis padres decían: "No te muevas mucho", que significaba
"No te alejes mucho al caminar"
palabras precisas, de mucho amor cargadas
cuidando a este niño, que significaba mucho agotamiento.

Ahora que tu mente no se acuerda de instante alguno, todo perdido en la distancia
Con tu frágil cuerpo alquilado a la entera vida. El horizonte te veo observar
con una faz desencajada
No te olvido, jamás; mientras te tenga a mi lado.




No hay comentarios: