Vió con el rabillo del ojo que se acercaba a unos cuantos metros de él
giró en 360 grados para enfilarse raudamente y colocarse justo al frente
entre la bruma, las burbujas y el los miles de hojas que estaban al rededor
quizo hacerlo raudamente y abrío la madíbula y todos se le escaparon
quedando solamente uno viejo y lento como él....
Ambos se quedaron mirando fijamente y tuvieron un extraño contacto visual
Por un lado uno con sus 80 kilos de peso y el otro con sus escasos 800 gramos.
Ambos fueron arrastrados por una corriente de agua repentina que en ese preciso instante se arremolinaba por doquier.
El delfín y el pez...extraña combinación, en esta impreterrita escena de la selva, el río y el agua que lo cubría...todo
Ambos en el ocaso de sus vidas...corriendo casi la misma suerte en sus indómita existencia...los dos exitosos en el modo de vida y la supervivencia...ambos listos para ser arrastrados por la red esta, que el hombre de la canoa silvando y en la plenitud de su vida y juventud arrastra hacia arriba, donde por primera vez siente el aire no deseado, el calor del ambiente y la inminente muerte.... es domingo en la mañana y la vida se desarrolla en un sinfín de sucesos que marcan el presente..a lo lejos un religioso eleva una plegaria rogando por la vida...mientras que el pez y el delfín la pierden por siempre....


No hay comentarios:
Publicar un comentario