Verte caminar al lado del río
me encamina a un costado de mi existencia.
Verte sonreir al mediodía, es como ensoñarse con el placer.
escuchar tu voz me ingresa al claro mundo de esa increíble luz que es el amor.
Escuchar la música que llena de ritmos el recuerdo de esa época...me vuelo y me estravío.
imagino ritmos pausados, paulatinos, tristes y profundos....!Qué mítica apariencia!
Tu joven cuerpo llama al pecado, de esos que no se olvida...!No puede ser!!
Te amo tanto que todo ya se hace platónico sin haber sido iniciado...!Tengo pavor!!
Tu caminas sobre el pasto fresco de la esa mañana,
con esos pies descalsos después del chapuzón y el baño a la orilla del arroyo
y yo...solamente miro sin decir palabra.
Esperando que por una magia repentina tu te dignes a darme una mirada.
Con mi camisa raída por el tiempo, cubro mis hombros y mi tosca, cruda y vital apariencia...
tu te mueves como una suave brisa de aire, al pasar cerca mío.
Ambos descansamos en ese frágil instante robado al tiempo...
donde los dos nos damos una furtiva mirada...que vivirá por los siglos en un rincón olvidado.
Sigues de largo, das un par de pasos, hasta llegar a aquel árbol de banana,
que la tierra nos da como un preciado y particular regalo.
Volteas hacia mi y es como si tu mirada me llevara al infinito sin tener que hacer nada.
Sonríes y el el acábose...mi alma se pierde en instantes como ave atolondrada.
Tu vestido de algodón, tiende a flamear en sus contornos, la razón no lo sé... no entiendo la ciencia,
Solo sé de amistad, de relaciones y preferentemente sé de amor, de ese amor impío...
de ese que no se basa en la mente sinó el deseo y el verdadero Olimpo
allá me gustaría llevarte, sin miedo...por que siento que el perenne tiempo me tiene comvidado.

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