lunes, 18 de junio de 2018

Barrio de Belén, Río Itaya, Iquitos, Belén y peces...

1972 y siguendo...

Miro la calle en frente...detrás de la cancha de fútbol y veo unos pintores con sus óleos en la silla, apoyados en el atril con el cuadro a medio pintar, por un momento me alegro y creo que pintan mi "casita - balsa" justo al frente, pero no!...era la casa del "Pancho" que en medio de todos los colores sombríos y naturales de la tabla, los palos de balsa y las hojas de palmera;  se diferenciaba mucho por que tenía un color rosado tenue...era sinceramente extraño y único... y al ir a la capital buscaba y buscaba en las galerías aquel cuadro que se quedó en lo más profundo de mi memoria, pero fue imposible.

y sigo...

Observo la profundidad del color oscuro - transparente de agua, en la fría mañana y la turbiedad que se asoma tímidamente a la superficie...será algún pez  de esos grandes, inmensos e imaginativos que se desplaza por el lecho del río para dejar un rastro de turbiedad que se yergue hacia arriba donde estoy recogiendo agua fresca y natural para tomar con toda la familia? un kilómetro más hacia arriba del Río veo los aviones que se deslizan sobre el agua, sobre sus boyas como canoas adicionadas a su pecho para llegar a la orilla gredosa y barrosa del Río Itaya y sacar su carga de personas y cosas....tengo que remar un poco más fuerte que a veces me vence en esos músculos nacientes de niño agrandado...

seguiré...

Con la misma canoa que fui a recoger agua del Río ahora voy desde mi casa hasta la calle que termina abruptamente como metiendo la cabeza debajo del agua...es la calle José Galves, lugar que me sirvía para iniciar mi viaje a la escuela... Es IQUITOS en la década de 1970, ciudad todavía exótica en su apariencia, donde los peces todavía eran limpios debajo de las pocas casas que había a la orilla del río, ese donde nadábamos cuando niños...jugando alegremente sin juzgar al mundo, con esa sonrisa sin un diente, con toda la alegría en su fabuloso esplendor... Belén e esos años
parece adormitado por sus habitantes, la mayoría llegados desde los rincones más alejados de nuestra selva, todos simplemente mirando como el mundo cambia al rededor..

Todo eso se me viene a la memoria al ver una noticia que me detuvo la respiración por un instante...encontraron un pez corvina de esos que viven en la profundidad de los cuerpos de agua...lleno de bolsas de plásticos... ( algo que me apena sobremanera...¿qué estamos haciendo, por la reflauta..?)










martes, 12 de junio de 2018

La noche inquieta

Aquella noche mi alma estaba inquieta, sabía que iba a haber una tormenta y que en el albor de aquella todos los muchachos del caserío iban a ir a buscar huevos de taricaya (tortuga) Con lo imaginativa que era mi mente, veía y escuchaba claramente con la convicción de un niño de 8 años, como los espíritus malos se adueñaban de mi mente...como los cuentos que servían para dar una pausa al ajetreo del día... se me incaban en la mente y no me la soltaban.... se me esbosaban imágenes de los cuentos del Schapishico, de la achquinvieja, de los sajinos de los tunchis, de las runamulas y cuanta cosa, nuestros padres y mayores nos contaban u oíamos sin querer en aquellas quietas noches presaguias de la más feroz tormenta.... la pared del dormitorio que era de pona batida, tenía unas rendijas demasiadas grandes para mi gusto....se me imaginaba que el tunchi, como era un ser gaseoso se iba a filtrar por medio de ellas...y para disipar un poco el miedo...me las imaginaba tapando uno por uno hasta llegar a todo lo largo del mosquitero que nos protegía de los zancudos que son una plaga en la noche....a lo lejos se oía el pasivo canto del urcututo... ur... ur...ur...ur...
Me imaginaba a las pobres tortugas corriendo por sus vidas....después de depositar los huevos a la orilla de los bancos de arena que se formaban a las orillas del río.....a los amigos "patacalas" corriendo y siguiendo la pista a las huellas dejadas por las mamá-tortuga....llegando al lugar exacto y cavando con la mano, el montículo de arena y encontrar todavía tibia, el centenar de huevos que yacían en unos 7 ú 8 centímetros de la superficie.....algunos todavia con la flema deslizando para el momento que salían del cuerpo de la madre a sentir la luz, el universo al rededor de ellos,,,
Ese mismo universo que ahora me rodea, escuchando música ya pasada de moda, de esas que quedan en el recuerdo solo de uno mismo...de esos tonos que nos despiertan los recuerdos de los primeros días de nuestra niñez, como aquella inquieta noche donde los amigos, vecinos y familiares salían a cazar a las tortugas y a sus huevos dejados en el nido en plena playa...todo eso lo rememoro vívidamente mientras espero un saludo de ti...¿acaso mi alma se vuelve también inquieta al tener tu recuerdo vivo en mi memoria?




viernes, 9 de marzo de 2018

Aquella húmeda mano

Aquella mano estaba casi huesuda, de tanto perseverar en la creación,
agarraba la arcilla, de a poco, lo dejaba de un solo golpe sobre una tabla redonda.
Donde hacía tiempo trabajaba quedamente...
¿Acaso haciendo tiempo para seguir adelante?

Agarraba un poco de arena de un envase que estaba tan envejecido como el tiempo
lo llevaba a la masa, a la bola de material que estaba siendo amasado por ella misma
mientras en su rostro se dibujaba un rictus de sonrisa.
y al hacer eso, continuaba con la rutina de su humilde creación.

El sólido pedazo, se iba formando al contorno de aquella húmeda mano
a veces se parecía a un tiesto, a veces a una campana y por último a un vaso antiguo...
Mientras su vista recorría a la distancia y pensaba vivamente que le toca hacer fuego en el horno,
mientras miraba con el rabillo del ojo, si el día acompañaba con su sofocante calor.

La vasija se continuaba formándose, anillo por anillo, desde la base
hasta la cúspide de su boca...
Desde el inicio, irremediablemente hasta su fin...yo solo mirar me toca.
y hacer el fuego con algo de esa linda leña llamada capirona...

Al término del día, la obra terminada ya veía la luz...
aquella luz que se iba lentamente de la alfarera, lo veo a contraluz..
ahora solo recuerdo vívamente....
con todo detalle...
aquella húmeda mano, cansada de amasar, aparecer limpia, bella y perfumada de sensación....

domingo, 18 de febrero de 2018

Un suspiro de recuerdos ( 14 de febrero )

Verte en medio de un grupo de personas diversas y saber desde el primer momento...que no podía luchar contra la atracción animal y única que sentía…visto desde la distancia un unas décadas me da pudor…sentir aquella tu presencia al lado mío, con esa mirada que me llevaba de una solo empujón a la cúspide de lo desconocido…
Ver tu cuerpo adulto por primera vez y sentir que podía complementarme con ello, de hacía sentir la persona muy especial sin serlo…conversar y escuchar ese timbre femenino que modelaba el eco que salía de tus frondosos labios…era transportarme al paraíso…con esa atracción que estaba escrito en la continuidad de la historia, escondido en algún lugar del universo..
Saber de ti y tenerte al lado, me hacían sentir que estaba enamorado…
Recordar tus pantalones grueso y ese apretado blue jeans que resaltaba tu figura fue un flechazo de esos que solo existe en la mitología griega o helénica.
Mis escasos años no fueron impedimento para enamorarme perdidamente de todo eso que significabas….tanto así..que miraba al lado y veía a ti mismo convertida en unos años a futuro… y me dio un poco de pavor, pensando que podía estar equivocado al hacer mi elección…pero el tiempo me ha dicho lo contrario…


Por eso; en esta fecha, 14 de febrero, no me importa que el amor se muestre esquivo, no me importa que el mundo siga girando, pero si me importas tu….me importa sobremanera nuestra historia traída al mundo…esperando que mi historia se repita de nuevo..en un suspiro de recuerdos.
...

miércoles, 31 de enero de 2018

Lentitud en la selva.

Los días aquellos pasaban lentamente, como si no quisieran llegar a su término
como si se confabularan para detenerse y no correr a la par con el tiempo
como si supieran que eso era, el único momento que me ataría a su recuerdo
El paso de los segundos se me figuraba como el río que pasaba inexorablemente al frente mío.
parsimoniosamente....despacio.

La canoa frente al camino que estaba entre mi casa y el majestuoso cuerpo de agua
estaba atando al palo, desinteresadamente prendido en medio del barro...
que a esas alturas del medió día empezaba a secarse con el tremendo sol..
Algo me decía que ese medio de transporte significaría mucho en mi corta vida.

La lancha que venía de la gran ciudad, se oía a lo lejos
con ese murmullo sordo que se va acrecentando con la cercanía de su presencia
y que al pasar frente a nuestro tambo, hacía olas grandes que iban y venían
en ese río que al parecer no era tan ancho.

Las comparsas como música que me acompañaban en este día tan quieto
eran el sonido de las aves que revoloteaban detrás de nuestra casa, un jolgorio...
Eran pihuichos que se atragantaban con el zapote ya maduro..
se peleaban con los paucares que repetían sin cesar todo lo que llegaba a sus oidos.
increíblemente...perfecto.

Mientras el olor a pescado asado...o mejor a manteca sana emanaba al viento como si fuera...
un perfume que me invita a olvidarme de todo e ir a la cocina...¡Ya voy!
me decía en mis pensamientos...saboreando de antemano una porción de frejol.
Para otra oportunidad será mis ganas de aprender a remar y andar en una canoa...

La lancha que pasó era inmensa...y al mirarla desde atrás se veía que iba dejando sus desperdicios...
como una mancha indeleble sobre la virginal agua de aquella selva..
y mientras el sol, nos cubría a todos con su caluroso manto y seguía...
calentando a la tierra, los árboles, el río y la planicie selvática... como si fuera un cuadro

De esos que se quedan pegados, cuando el día pasa lentamente...como hoy, todo llenos de nostalgia...

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viernes, 19 de enero de 2018

Surreal

Una ráfaga de escenas se desprende de un par de recuerdos...llegar a Iquitos desde aquel olvidado caserío de Oceanía en el Río Puinahua - Ucayali.....justo en el puerto de la calle García Saenz, cuando daba directo al río Amazonas, ver la fila de luces en perfecto conjunto, que no era más que las luces de alumbrado eléctrico mezclado con los lamparines a querosene....una fila real en medio de la oscuridad y otra exactamente debajo con esos rayos difuminados por al luz y el agua, el perfecto reflejo a orilla del Río... era las 10 de la noche...
Todo empezó en aquellas revistas de papel cuché, cuando a orillas de la vereda de alguna parte de la ciudad de Iquitos, con mi amigo "el Lobo", nos leíamos todo lo que llegaba a nuestras manos, con la venia del "compañerito" aprista de tomo y lomo...quién le daba a comisión aquellas revistas a vender...
Continuábamos nuestro registro, con las mismas ganas de ver con esos ojos curiosos, todo lo que el mundo te ofrecía...
Ya sea un pasquín comunista o una buena lectura liberal, por qué no decirlo, hasta aquellas donde la líbido estaba por demasía...
Ver a la actríz Briggid Bardot, la famosa BB.., en las noticias era como ver a una gata casi en celo, con esa apariencia ideal para aquellos años...girando y sonriendo en esa parte del mundo llamado Europa...
Me fascinaban las fotos de mundos exquisitos, de ver por primera vez un yate donde la proa del mismo ni siquiera se acercaba a la proa de mi querida canoa donde tarrafeaba mi padre...
Saber que personas de facciones distintas a las nuestras se divertían de una manera diferente donde el dinero ni siquiera se llegaba a mencionar por la facilidad de gastarla...
Será por insinuación de la vida o por mera coincidencia...que seguía leyendo en esa década de los 70 acerca de los mismos personajes...de príncipes, actrices, atroces sucesos, un mundo que giraba con la vorágine de los tiempos...Princesas que morían en carreteras, reyes cuyas vidas lujosas llegaban a su fin...cantantes que gozaban como reyes... en fin..
Luego vendrían los dibujos en oleo, tratando de mostrar el arte en si.
Pero una noche, acompañado de una bella mujer, estuve en el mismo lugar de mis sueños, donde el mar se funde con la tierra como en aquella lejana noche en el puerto de la calle García Saenz.... era Saint Tropez mismo, aquel que mi mente solo recortaba como un dibujo en dos dimensiones...la visión era la misma, los yates se parecían a las lanchas que estaban atracados a los costados de las casas en Iquitos, el acento francés estaba al frente mío....los yates no se movían solo estaban allí...con sus luces prendidas, por supuesto yo sonreía al pensar en mi mundo surreal....
BB actriz en la décad de 1970
Puerto de Iquitos de noche sin fecha
Famosos cantantes de la década de los 70..Jane Birkin y Serge Gainsbourg
Actriz y princesa de Mónaco década de los ´70
Saint tropez de noche 2015






jueves, 18 de enero de 2018

Década de 1970

El día ha sido una extraña recreación de sucesos que se ha mezclado con el tiempo,
faltando unas pocas horas para que llegue en nuevo año, 1980..
Ya mís juveniles ojos parecen un filtro que deja pasar todo lo que ve.
las revistas, los libros, los periódicos, los diarios.
los afiches, los pasquines......

Los músculos en mis piernas; el embate de una violenta noche de baile...todavía no lo soporto.
Por allí, en alguna parte del mundo, don Serge Gainsbourg, la revienta.
Con sus éxitos que repasan al mundo lo de siempre, lo que apenas se ve...
hace amigos con actrices, con directrices, con todo cotidiano
las canciones, los amores.

Quiero entender el ritmo del mundo pero mis conocimientos de idiomas son casi ceros
pero instintivamente me gusta aquella música que hace la "Donna Summer...hot staff"??
En la radio un locutor con grave vozarrón de acento local,  me dice que la Madre Teresa existe,
lo que al compararla con el cumbión que escucho fuertemente de mi vecino, es pecaminoso.
Tantos mundos, todos diferentes, como línea tangente....

En la escuela se burlan acordando de la huida de Belaunde Terry, casi dormido
metido en una sedosa pijama.
Pero callamos todos al aceptar que de nuevo está como presidente...
mientras en casa esperamos el arribo del ausente padre, el nuestro...
.....reitero, hoy todo es extraño...el día ha sido una sabrosa versión de "jugar al vidente..."

jueves, 11 de enero de 2018

No te pido que me olvides

I

Cuando la luna llena nos llama a su tierno regazo
es cuando mis deseos se vuelven complacientes...
Solo dirijo la mirada hacia el suelo,
para hacer una imaginaria escena contigo.

II
Así siento al eterno verano, alargarse en nuestra ideal companía.
Las dos almas mirándose cara a cara en ese momento con desnuda fragilidad...
Donde los besos no son una caricia, sino la necesidad misma de sentirnos vivos.

III
No quiero sentir esa vorágine de nuevo, menos revivir tu rechazo,
No te pido que me olvides, pero a veces miro tu retrato donde siempre sonries...
Solo se que eres tu, eres esa misma persona que me devuelve el pensamiento
La misma que sobrevive en la distancia, pero nunca en el olvido.

IV
No te pido que me olvides, ni siquiera un soplo de sincronía,
el alma se me apaciguaría con tu esperado perdón en singular afinidad...
Mi alma clama por un instante de paz.

V
En esta mi eterna soledad...